Reconversión monetaria incrementará riesgos de lavado de dinero en Venezuela

La nueva reconversión monetaria que se implementará en Venezuela no solo parece estar destinada al fracaso, en tanto no podrá tapar la exorbitante inflación que azota al país petrolero, sino además aumentará a sobremanera los riesgos de lavado de dinero en la nación.

Ya lo ha advertido recientemente el editor del portal Antilavadodedinero y especialista en la materia, Dr. Alejandro Rebolledo, la “reconversión monetaria es una medida cosmética, nada mejorará en lo económico. Es una medida tratando de parar las mafias del billete en Cúcuta (Colombia). Será un caos el retorno de billetes actuales a la banca, porque están obligados a recibir todo, aumentando el lavado de dinero”.

Sus palabras apuntan a que en “ese caos” del regreso masivo de efectivo a la banca nacional “se filtrarán billetes de origen licito e ilícito”.

Y es que la moneda venezolana se ha convertido en uno de los tantos problemas que aquejan al territorio gobernado por la llamada “revolución bolivariana”, debido a los vacíos legislativos creados con las últimas reformas al Código Penal y a la Ley del Banco Central de Venezuela (BCV) sobre los delitos monetarios.

La mafia de los billetes

El contrabando del bolívar ha crecido en los últimos años, especialmente en la frontera con Colombia, junto al tráfico de otros productos como artículos de primera necesidad, alimentos y gasolina, todos marcados por los bajos precios regulados en Venezuela.

Tanto la escasez de estos productos básicos dentro de la nación petrolera como la resolución impuesta por el expresidente colombiano Andrés Pastrana en el año 2000, en la que el cambio de bolívares por pesos se puede realizar sin tener que pasar por el dólar, ha ayudado a facilitar la circulación de la moneda venezolana en los puntos fronterizos; lo que a su vez ha simplificado que grupos ilegales realicen pagos de sobornos y financien el contrabando de cualquier producto subsidiado por el Estado venezolano.

Pero eso no es todo. Las propias características de la moneda venezolana le ha convertido en un objeto apetecible para los falsificadores.

“Se dice que la tinta de los billetes de Bs 100 es fácil de remover con un tratamiento químico, dejando el papel moneda intacto para que se pueda imprimir sobre él nuevamente”, ha explicado el Dr. Rebolledo en una entrevista al portal Legalmente Hablando.

Esta situación ha provocado que se activen las “alertas purpuras” de la Interpol contra los contrabandistas y falsificadores de efectivo, quienes diariamente son capturados en los límites colombo-venezolanos con enormes cantidades de bolívares, muchos con ciertas características para ser utilizados para intercambio ilegal, tráfico de drogas o falsificación de monedas extranjeras como el dólar o el euro.

Tal es el caso que en el país caribeño se ha convertido en un “secreto a voces” el hecho de que los billetes del otrora bolívar fuerte, de 50 y 100, pueden ser vendidos en las ciudades fronterizas por hasta el 200% de su valor original.

Además, el negocio de los bolívares no solo se limita a las calles, en distintos portales web especializados en la compra y venta de artículos, o en las redes sociales, se pueden conseguir a comerciantes ilegales de la moneda nacional. Algo que se ha popularizado en los últimos años con la carencia de efectivo y que han sabido aprovechar las mafias dedicadas a la legitimación de capitales.

Menos número, misma inflación

Ahora, la imposición de una nueva reconversión monetaria lleva al mandatario Nicolás Maduro a emular los pasos de su “papá político” y predecesor, Hugo Chávez.
“Desde el 4 de junio se desmonetiza todo el cono monetario que está en el país, ¿qué les parece?”, ha dicho durante una alocución transmitida en cadena nacional de radio y televisión.

A finales de 2016 el Ejecutivo ya había puesto en circulación seis nuevos billetes de Bs. 500, 1.000, 2.000, 5.000, 10.000 y 20.000; un año después un séptimo billete de Bs. 100.000, a fin de hacer frente a la hiperinflación que azota al país y que ha llevado a la nación a cerrar el pasado año con 2.616% de inflación, según cifras de la Asamblea Nacional.

Todo este papel moneda perderá validez desde el próximo mes de junio, cuando entrarán en circulación una moneda de 50 céntimos y una de 1 bolívar, además de billetes de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares.

La reconversión, la segunda en realizarse en Venezuela durante los últimos 10 años, eliminará tres ceros a las cifras que marquen los productos y servicios que se comercialicen en bolívares con la finalidad de lograr una “solución estructural y definitiva, para darle estabilidad al país”, de acuerdo con el propio presidente.

Sin embargo, a diferencia de la medida tomada por Chávez en 2008, esta ocurre en un escenario de hiperinflación que obligó a Maduro a echar para atrás la reconversión realizada por su predecesor con el lanzamiento de los billetes que portaban los mismos tres ceros eliminados hace 10 años atrás, cuando la inflación apenas era de 31,9%.

Y ha sido este mismo auge en los precios lo que ha devenido en la devaluación del bolívar y que le ha convertido en blanco fácil de los falsificadores, en tanto en el mercado negro el material del billete tiene un costo mayor al valor real impuesto en el papel.

ALD / Luis Mendoza

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