Magistrado Alejandro Rebolledo: Los delitos de la delincuencia organizada no van a quedar impunes

 

La fuga, un nuevo capítulo del surrealismo trágico que abate a Venezuela, se produce en vísperas de que mañana se constituya y juramente, en las instalaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), el Tribunal Supremo de Justicia en el Exilio.

En el acto participarán buena parte de los 33 magistrados que fueron designados en julio por el Parlamento venezolano para reemplazar a los jueces chavistas del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) oficialista. Se trata de un hecho que no tiene precedentes en la historia de Venezuela.

El lugar elegido, la sede de la OEA en Washington, otorga trascendencia al acto, lo que ha provocado la furia de las autoridades bolivarianas, pese a que el organismo panamericano se ha cuidado de anunciarlo formalmente (ni siquiera aparece en su agenda del mes).

En principio son los propios magistrados quienes aseguran que su Corte en el Exilio nacerá en las instalaciones de la OEA, como también lo confirmó Carlos Negret, Defensor del Pueblo de Colombia, tras reunirse con Luis Almagro, secretario general de la OEA.

El Magistrado Alejandro Rebolledo, uno de los jueces “estrella” del nuevo tribunal y abogado penalista especializado en el crimen organizado, ha mantenido una reunión con Ortega en Bogotá. “Los delitos de la delincuencia organizada no van a quedar impunes”, ha concluido tras el encuentro.

El juez Alejandro Rebolledo ya ha identificado al menos 100 fortunas venezolanas en EEUU que estarían vinculadas a la corrupción o al narcotráfico. También ha insistido que el dinero fugado desde Venezuela se encuentra en paraísos fiscales de Panamá, Islas Caimán, Líbano, Belice, Barbados, Antigua y Luxemburgo.

Según los datos que manejan la comisión de investigación de la Asamblea Nacional y los que han aportado antiguos dirigentes chavistas, como el ex vicepresidente económico Jorge Giordani, el dinero desviado durante los casi 19 años de chavismo oscila entre 350.000 y 500.000 millones de dólares.

De esta forma, Venezuela contará con un Supremo y una Fiscalía que trabajarán en el exilio, y que de hecho ya lo están haciendo de forma conjunta. Ortega no podrá asistir a la sesión de mañana, al negarle Washington su visa de entrada el país por denuncias previas a su rebelión contra Maduro.

Todos los jueces de este tribunal saben que el principal obstáculo que enfrentan es el peligro de que sus sentencias sean solamente simbólicas y que carezcan de efectividad, algo que pretenden combatir actuando en conjunto con otros tribunales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

ALD/ElMundo

Comentarios
  1. Claudia Chacón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *